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Cuatro inolvidables deportivos compactos italianos

Cuatro inolvidables deportivos compactos italianos

La época de los compactos deportivos o hot hatch nos dio la oportunidad, especialmente entre las décadas de los 80 y 90, de descubrir unos vehículos rápidos, divertidos y, en muchos casos, auténticamente inolvidables.

La práctica ausencia de electrónica, las reducidas dimensiones de los conjuntos y el uso de mecánicas con inyección directa e incuso turboalimentadas hizo que durante este periodo coincidieran en el mercado vehículos con concepciones muy diferentes pero con un rendimiento similar. Y sin duda, gran parte del éxito de los hot hatch en todo el continente la tuvieron los fabricantes italianos.

Con Fiat y Alfa Romeo como grandes abanderados, con el permiso de la icónica y ya desaparecida Lancia y de firmas más modestas como Autobianchi, en el país transalpino nacieron una gran cantidad de compactos deportivos que merece la pena recordar. Nosotros hemos recuperado nuestros cuatro favoritos.

 

Fiat Uno Turbo i.e.

El primero de la lista no podía ser otro que el Fiat Uno Turbo i.e., el GTI de los valientes. Lanzado al mercado en 1983 para competir con modelos como el Peugeot 205, el Uno era un compacto de tres o cinco puertas que en 1985 presentó la primera versión equipada con un motor 1.3 litros turboalimentado de inyección de control electrónico e intercooler, para 105 CV de potencia.

El coche se movía como pez en el agua y empezó a ser uno de los “juguetes” favoritos para realizar rutas por carreteras secundarias. En años siguientes el Uno Turbo recibiría un restyling y sus prestaciones se elevaron hasta los 118 CV. El Fiat Uno siguió en comercialización en Europa hasta 1995, momento en el que fue sustituido por el Fiat Punto.

 

Alfa Romeo 33 Boxer 16V

Con apariencia casi de berlina, el Alfa Romeo 33 tenía alma de deportivo y en sus versiones más especiales fue capaz de robar el corazón a toda una generación de conductores. El más recordado es aquel 33 con motor bóxer de 1.7 litros, 16 válvulas e inyección directa, que daba como resultado una potencia superior a los 130 CV.

Aquel vehículo era muy exclusivo y exigía al conductor unas buenas habilidades al volante para poder sacarle todo el partido, pero sus prestaciones valían mucho la pena.

 

Autobianchi A112 Abarth

La marca Abarth siempre ha estado ligada a las preparaciones más especiales realizadas por Fiat y sus submarcas. En los años 70 la firma del escorpión llevó a cabo una interesante preparación sobre el Autobianchi A112, un utilitario diseñado por Dante Giacosa y que servía a Fiat para testear en el mercado soluciones que luego incorporarían sus modelos.

En el caso que nos ocupa, el A112 gozó de hasta ocho series durante su producción. Las últimas, comercializadas hasta el año 1986, fueron las que lo hicieron célebre como un vehículo de motor pequeño (1.050 cc y 70 CV) pero que para un peso de aproximadamente 700 kg., se definía como todo un deportivo por propio derecho. Se llegaron a disputar copas monomarca de rallyes con el A112 Abarth como protagonista, y su status de compacto excepcional ha llegado hasta nuestros días.

 

Fiat Ritmo Abarth 130TC

No queremos abandonar la marca de Karl Abarth porque, de nuevo gracias a su sintonía con Fiat, el escorpión firmó una recordada versión del Fiat Ritmo, un turismo que sustituyó al Fiat 128.

La base era buena, así que Abarth decidió que con un propulsor de 2 litros y 130 CV, alimentado por doble carburador cuando la inyección ya se estaba imponiendo en el mercado, el resultado no podría decepcionar. Y efectivamente el Ritmo Abarth 130 TC destacó en su época por un muy buen propulsor y altas prestaciones, aunque excesivamente penalizado por un precio elevado para un coche que era el canto del cisne de los motores con carburación.

 

¿Recuerdas otros compactos italianos inolvidables? Nos puedes contar cuáles son tus favoritos en el Facebook de QUADIS.

Imágenes: carthrottle.com, FIAT, Abarth, Davide Cirone Drive Experience, punta-tacon.