Hoy es, para alegría de muchos, 31 de diciembre. Aún siendo laborable, el día de fin de año es celebrado por mucha gente como festivo y para preparar la cena de Nochevieja. También es bastante probable que mucha gente se desplace en su coche antes o después de la cena, ya sea para llegar a casa de unos amigos o para salir de marcha después de tomar las uvas. Y puede que tú seas una de éstas personas. Hoy te damos cinco consejos sobre las cosas que NO debes hacer al volante si eres una de estas personas que conducirá el 31 de diciembre.

1. Evita ir con prisas
A veces sucede que dejamos cosas para última hora para preparar la cena de Nochevieja y luego a la hora de la verdad hay que ir corriendo al supermercado, a por los manteles, a la carnicería o pescadería porque hemos sido poco previsores. Si los días anteriores al festejo preveemos qué hará falta y poco a poco lo vamos cumpliendo, nos ahorraremos ir con prisas con el coche y arriesgarnos a tener un accidente por distracción, ya que a las prisas se le va a sumar el tener la cabeza pensando en qué hace falta por la noche y no en la conducción, cosa que tarde o temprano puede acabar en accidente, por leve que sea. Recordamos: sed previsores y ahorraros las prisas de última hora.
2. Evita desplazamientos largos
En fechas tan señaladas es recomendable evitar largos viajes por varios motivos. El principal es que siendo un día de grandes fiestas, la posibilidad de cruzarnos con otros conductores que hayan bebido o tomado otras sustancias es exponencial a la distancia que recorremos, por lo que el riesgo de sufrir un accidente por culpa de terceros aumenta a cada kilómetro recorrido. Realizando desplazamientos cortos reducimos este riesgo notablemente.
Otro motivo por el que evitar desplazamientos largos es el cansancio. El día 31 es laborable, la noche se alarga mucho y la vuelta a casa puede ser un suplicio si no se ha descansado correctamente. A veces se comete el error de querer llegar a casa cuanto antes, sin pensar en que no se ha descansado lo suficiente. En este caso durante el trayecto de vuelta a casa puede sobrevenir el cansancio y el sueño, dormirse al volante y sufrir un accidente. Si vamos a desplazarnos lejos, mejor asegurar un sitio donde dormir y descansar correctamente antes de volver a casa. Y sobretodo, no tener prisa para llegar.

3. No corras
Sumando los puntos 1 y 2 es imprescindible remarcar que se deben cumplir los límites de velocidad. No por ir más rápido se llega antes, pero por ir más rápido se puede no llegar nunca. A las prisas de última hora, a las ganas de llegar a casa cuanto antes al día siguiente puede sumarse una climatología difícil. Es invierno, lo más normal es que haga mucho frío y humedad o peor, heladas nocturnas y matutinas. Un exceso de velocidad en estas condiciones es un factor clave para tener un accidente de tráfico o no tenerlo. Insistimos: respetad los límites de velocidad y no corráis. No por correr más se llega antes.
4. No te distraigas
En el caso de desplazarse en el propio vehículo, es muy importante no distraerse en la conducción. Es fácil distraerse pensando en si por la noche estará todo listo, si vendrá toda la gente que está invitada, si todo saldrá bien o en el plan de después de las campanadas. Una de dos, o lo hemos pensado antes o lo pensaremos después. Pero en el momento de conducir, hay que prestar toda la atención a la conducción. Como veíamos antes,muchos otros conductores pueden no encontrarse en las mismas situaciones que uno mismo, otros van a ir con prisas y no se fijarán o simplemente la carretera puede estar llena de nieve, humedad, hielo, niebla, etc. por lo que es de vital importancia concentrarse total y únicamente en la conducción hasta llegar al punto de destino. Sólo entonces nos olvidaremos del coche y pensaremos en cómo se desarrollará la noche.

5. Disfruta con resposabilidad
El quinto punto y último, aunque parezca lo más lógico y evidente, es algo que hay que remarcar siempre y algo que parece que todavía no se ha conseguido inculcar a la sociedad: si bebes o tomas sustancias estupefacientes, no conduzcas. Es algo repetido hasta la saciedad, pero nunca es suficiente. Además de poner tu vida en riesgo estás poniendo en riesgo la vida de los demás usuarios de la vía. El alcohol y las sustancias estupefacientes alteran totalmente la sensación de miedo y control así como la percepción de seguridad y riesgo, lo que acaba impulsando a la persona a cometer imprudencias que pueden acabar con su vida y con la de otras personas que no tenían nada que ver. Piensa en tí, pero piensa también en los demás.
Sin más, esperamos que sigáis estos consejos y entre todos hagamos del 31 de diciembre un día seguro para desplazarse. ¡QUADIS os desea un feliz 2016!

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