Después de haberlo conducido, de haber escuchado su motor rozando las 10.000 rpm y de sentir cómo empuja sin descanso hasta cifras absolutamente desorbitadas, puedo decir que el Lamborghini Temerario no es solo el sucesor del Huracán: es un paso firme hacia una nueva era en la marca.
En este artículo te cuento mi experiencia real tras probarlo: diseño, tecnología, motor y, sobre todo, las sensaciones que me ha transmitido el que, sin duda, es el coche más bestia que he conducido hasta ahora.
El origen del Lamborghini Temerario - relevo del Huracán
Para entender bien el Lamborghini Temerario hay que mirar atrás. Es el tercer modelo de Lamborghini con motor central-trasero que no monta un V10. Todo empezó en 2003 con el Gallardo, un coche que marcó una época y que fue un éxito absoluto para la marca. Diez años más tarde llegó el Huracán, uno de los modelos más populares de los últimos tiempos, en parte gracias a la enorme cantidad de versiones que tuvo: primera generación, Performante, EVO, STO, Tecnica…
Y ahora, aproximadamente una década después, llega el Temerario. El concepto es el mismo: prestaciones de escándalo, diseño radical y carácter puramente Lamborghini. Pero la diferencia está en la tecnología y, sobre todo, en su mecánica.

Lamborghini Temerario, un V8 híbrido que cambia las reglas
Lo más impactante del Lamborghini Temerario está en su nuevo conjunto mecánico. Se despide del V10 atmosférico y da paso a un V8 biturbo de 4.0 litros, asociado a tres motores eléctricos. Sí, ahora es un híbrido enchufable.
Pero no estamos hablando de un híbrido pensado para ahorrar combustible en ciudad. Aquí la electrificación está diseñada exclusivamente para mejorar el rendimiento.
El V8 por sí solo entrega 800 CV y alcanza las 10.000 revoluciones por minuto. Y esto es algo que me dejó completamente alucinado. Estamos hablando de un motor turbo que gira como un atmosférico extremo. Es una locura.
Con la ayuda de los tres motores eléctricos, la potencia total asciende a 920 CV. La cifra ya impresiona en frío, pero lo realmente espectacular es cómo entrega esa potencia.
Los motores eléctricos eliminan cualquier vacío de par y hacen que la respuesta sea inmediata. No hay retraso, no hay pausa, no hay sensación de espera. Siempre está empujando.
En cifras, el Lamborghini Temerario acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y alcanza los 340 km/h de velocidad máxima. Después de probarlo, puedo decir que es el coche que más corre de todos los que he conducido. Y no solo por lo que acelera, sino por la intensidad con la que lo hace.

Un diseño que va a atraer todas las miradas
Visualmente, el Lamborghini Temerario me parece una combinación perfecta entre el Revuelto y el Huracán, pero con un lenguaje propio muy marcado.
El frontal es afilado, muy bajo y tremendamente agresivo. Las nuevas luces diurnas con firma hexagonal le dan una personalidad única. En el perfil destacan las enormes entradas de aire y unas llantas que llenan completamente el paso de rueda, reforzando su presencia.
Pero si tengo que quedarme con una parte, es la trasera. El escape central elevado es puro espectáculo. Justo debajo encontramos un difusor gigantesco que deja claro que este coche está pensado para generar carga aerodinámica real. Además, el vano motor visible permite intuir el V8, con un diseño que incluso simula los ocho cilindros.
Todo el conjunto genera un 158% más de carga aerodinámica que el Huracán EVO. Y eso se nota cuando vas rápido. Para quienes buscan algo aún más radical, existe el pack “Alleggerita”, que reduce el peso en 25 kg y mejora todavía más la aerodinámica. Y como buen Lamborghini, puedes configurarlo con más de 400 colores o recurrir al programa Ad Personam para hacerlo completamente único.
¿Cómo es el interior del Lamborghini Temerario?
El interior del Huracán EVO ya fue un salto importante, pero aquí la sensación es que Lamborghini ha querido ir más allá.
Nada más sentarme, noté que el habitáculo se siente más amplio y mejor resuelto. Sigue siendo muy deportivo, pero ahora tiene un punto más refinado.
Tenemos tres pantallas perfectamente integradas. Una frente al conductor, totalmente configurable según el modo de conducción. Otra central para gestionar el infoentretenimiento, el climatizador y la conectividad con Apple CarPlay. Y una tercera frente al copiloto, donde puede ver datos de rendimiento en tiempo real. Todo está orientado al conductor, pero sin descuidar la experiencia del acompañante.

¿Cómo es conducir un Lamborghini Temerario?
Una vez en marcha es cuando todo cobra sentido.
Al ser híbrido, podemos jugar con distintas configuraciones entre el motor eléctrico y el térmico. Puedes conducirlo de manera relativamente tranquila, incluso pensando en usarlo más a menudo de lo que imaginas. Pero en cuanto activas los modos más deportivos, el coche cambia por completo.
La suspensión es firme, muy firme. Pero transmite una confianza enorme. En curvas rápidas el coche va totalmente plantado, y en frenadas fuertes no se descompone.
La tracción a las cuatro ruedas es clave en este conjunto. La capacidad de tracción es impresionante y la respuesta es instantánea. No hay pérdidas de motricidad ni sustos innecesarios.
Lo que más me sorprendió fue el motor de combustión. Tardé un rato en empezar a estirar las marchas hasta cerca de las 10.000 rpm, porque el coche empuja tanto que muchas veces cambias a 8.000 rpm y aún te quedan 2.000 más por explorar. Cuando empiezas a aprovechar toda la zona alta del cuentavueltas, la experiencia se vuelve adictiva.
El sonido cambia radicalmente a medida que subes de revoluciones. No es el V10 atmosférico de antes, pero tiene carácter, tiene intensidad y transmite muchísimo.
La transmisión es rapidísima y uno de los motores eléctricos está precisamente ahí para mejorar todavía más esa respuesta entre cambios. El resultado es un conjunto que se siente inmediato, preciso y extremadamente eficaz.
Y lo mejor de todo es que, a pesar de ser tan rápido, no intimida tanto como podría parecer. Te da confianza. Te anima a seguir explorando sus límites.

¿Es el Lamborghini Temerario digno sucesor del Huracán?
Después de haberlo probado, mi respuesta es clara: sí. El Lamborghini Temerario mantiene el ADN radical de la marca, pero introduce una tecnología híbrida que no resta emoción, sino que la multiplica. Es más potente, más rápido, más avanzado y, al mismo tiempo, tremendamente divertido.
Es un coche diseñado para sacarte una sonrisa inmensa cada vez que pisas el acelerador. Corre mucho. Bueno, no mucho: muchísimo.
Si este es el futuro de Lamborghini, solo puedo decir que le esperan muchas ventas y clientes cada vez más contentos con sus coches.
Oh, lamentamos que no te haya gustado el artículo. Para ayudarnos a mejorar podrías hacernos una sugerencia de que contenidos te gustaría ver en el blog o simplemente dinos que no te ha gustado del artículo: