
En marzo de 2026 se cumplen seis décadas de uno de los momentos más influyentes en la historia del automóvil: la presentación del Lamborghini Miura en el Salón del Automóvil de Ginebra. Lanzado apenas tres años después de la fundación de la marca italiana, el Miura no fue simplemente un modelo más; fue el vehículo que creó el concepto del superdeportivo moderno con motor central y que estableció los valores de Lamborghini durante generaciones.

Una arquitectura que rompió todas las convenciones
El elemento más radical del Miura era su configuración mecánica: un motor V12 de 3,9 litros montado transversalmente detrás del conductor, una disposición tomada directamente del automovilismo de competición y que nunca antes se había aplicado a un coche de carretera de producción en serie. El concepto fue desarrollado por los ingenieros Gian Paolo Dallara y Paolo Stanzani, junto al piloto de pruebas Bob Wallace, que construyeron un prototipo de chasis funcional fuera del horario laboral antes de recibir luz verde de Ferruccio Lamborghini.
El chasis de acero, con solo 120 kilogramos de peso y paredes de 0,8 milímetros de grosor, se presentó en el Salón de Turín de noviembre de 1965 sin carrocería, generando una atención inusitada. Pocas semanas después, Nuccio Bertone, con Marcello Gandini como jefe de diseño, se encargó de revestirlo con una carrocería que se convertiría en referencia del diseño automovilístico del siglo XX.
El resultado era un coche de solo 105 centímetros de altura, con faros escamoteables rodeados de un elemento decorativo en forma de pestaña, tomas de aire laterales y una silueta plana que evocaba los prototipos de competición. La gama de colores disponibles, desde el Arancio Miura hasta el Rosso Corsa, anticipaba el nivel de personalización que hoy forma parte del ADN de la marca.

Tres versiones y 763 unidades en siete años
Entre 1966 y 1973, Lamborghini fabricó 763 unidades del Miura en tres variantes principales. El P400 original ofrecía 350 CV a 7.000 rpm y una velocidad máxima de aproximadamente 280 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos. En su momento, era el coche de serie más rápido del mundo.
El P400 S de 1968 elevó la potencia a 370 CV y amplió la vía, además de incorporar mejoras de confort como elevalunas eléctricos y frenos de disco ventilados. La versión final, el P400 SV, llegó en 1971 con 385 CV a 7.850 rpm y superaba los 290 km/h, con un tiempo de 0 a 100 km/h de 5,5 segundos. Esta última variante también introdujo sistemas de lubricación independientes para motor y transmisión, resolviendo una de las limitaciones técnicas de los modelos anteriores.
El motor V12, desarrollado originalmente por Giotto Bizzarrini y adaptado para la producción en serie por Stanzani, compartía bloque con la transmisión y el diferencial en una solución técnica que era excepcional para la época. Su sonido característico le valió un papel protagonista en la escena inicial de The Italian Job (1969), consolidando su dimensión cultural más allá del mundo del motor.

Un legado que cumple sesenta años
Para conmemorar este aniversario, Automobili Lamborghini ha programado una serie de celebraciones a lo largo de 2026. Entre ellas destaca el Lamborghini Polo Storico Tour, organizado por el departamento Heritage de la marca, que reunirá unidades históricas del Miura en el norte de Italia del 6 al 10 de mayo. A lo largo de su historia, varios ejemplares restaurados o certificados por Polo Storico han obtenido reconocimientos en los principales concursos de elegancia, como Villa d'Este y Pebble Beach.
El Miura estableció una línea directa con los modelos que vinieron después: Countach, Diablo, Murciélago, Aventador y el actual Revuelto, que combina el V12 con un sistema híbrido, prolongando la historia del motor emblemático de la marca en una nueva etapa electrificada.

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